La deseada implantación de la mediación en el Servicio Madrileño de Salud

La deseada implantación de la mediación en el Servicio Madrileño de Salud

La Administración Sanitaria de la Comunidad de Madrid, sin duda, está dando algunos pasos, aún tímidos, para implantar formas de resolución extrajudicial de conflictos en el ámbito sanitario, que nos pueden recordar en algunas de sus características, aunque sea vagamente, a la mediación .
Como tales podemos calificar la reciente Resolución de 26 de septiembre de 2017, de la Dirección General del Servicio Madrileño de Salud (Sermas), por la que se aprueba el Protocolo de Prevención y
Actuación ante las situaciones de conflictos internos y frente a todos los tipos de acoso en el trabajo en las instituciones sanitarias del Servicio Madrileño de Salud, publicada en el BOCM del pasado 19 de octubre de 2017, y el proyectado Servicio de Coordinación de Conflictos en el Servicio Madrileño de Salud previsto ante situaciones de conflictos derivados de la asistencia sanitaria.
En cuanto al Protocolo General, como explica su Anexo, su objeto es establecer un procedimiento general para dotar a los centros sanitarios del Sermas de una guía para la intervención ante conflictos internos que se generen entre sus trabajadores, así como ante situaciones que pudieran constituir cualquiera de las modalidades de acoso.

Dicho procedimiento, sin ser una mediación strictu sensu, tiene algunas notas que tienden hacia ello: Así, se exige a la persona encargada de tramitar inicialmente el conflicto (instructor del procedimiento), que reúna las condiciones de capacidad para poder tener conocimiento de
la situación, así como distancia emocional y neutralidad respecto a las partes.
En todo caso, la indagación acerca de la solicitud de intervención debe ser desarrollada con la máxima sensibilidad y respeto a los derechos de cada una de las partes afectadas.
En un segundo paso, cuando no hubiese sido posible resolver el conflicto, o lo solicite cualquiera de las partes enfrentadas, se prevé la intervención de la denominada “Comisión de Conflictos” a constituir en el ámbito de cada Gerencia, que estará conformada por dos profesionales designados por la Gerencia, dos Delegados de Prevención designados por las organizaciones sindicales que forman parte del Comité de Seguridad y Salud, y un profesional del Servicio de Prevención de Riesgos Laborales.
Respecto al otro proyecto, el Servicio de Coordinación de Conflictos (SCC), tiene su razón de ser en los conflictos que se puedan derivar de la asistencia sanitaria.
Podríamos calificar de antecedente la figura entonces novedosa del Defensor del Paciente, que fue creada con la Ley 12/2001, de 21 de diciembre, de Ordenación Sanitaria de la Comunidad de Madrid, cuyo principal objeto era “intermediar en los conflictos que se planteen, recabar información, así como recibir todo tipo de sugerencias que deseen realizar los ciudadanos”. Intermediar, que no estrictamente mediar, con el encargo de “gestionar las quejas, reclamaciones y sugerencias relativas a los derechos y obligaciones de los pacientes, no resueltas en los niveles de la función de aseguramiento y provisión, y sin perjuicio del derecho del interesado a utilizar otras vías para
formular sus reclamaciones”.
Esta figura tenía naturaleza consultiva e independiente respecto de los distintos órganos y funciones de la Consejería. Y fue suprimida, por razones organizativas y fundamentalmente económicas, por la crisis,con la Ley 9/2010, de 23 de diciembre, de Medidas Fiscales, Administrativas y Racionalización del Sector Público.
Ahora, el Sermas, dentro de las cláusulas administrativas particulares incluidas en la contratación de la póliza de seguro de responsabilidad civil/patrimonial del Servicio Madrileño de Salud (apartado 5.2.1) promueve que la compañía aseguradora, con la finalidad de conseguir una minoración de gastos, prevención, eficacia y rapidez dentro de la actuación administrativa, deba fomentar la resolución extrajudicial de los conflictos dentro del ámbito de la responsabilidad sanitaria, todo
ello a salvo del procedimiento administrativo de responsabilidad patrimonial.
A tal efecto, contempla la creación de dicho Servicio de Coordinación de Conflictos (SCC), donde ofrecer al reclamante un procedimiento voluntario, que posibilite un acuerdo amistoso entre las partes.
Como decimos, son los primeros pasos, de algo que esperemos se implante definitivamente en un futuro no muy lejano, ante una necesidad que nadie puede negar: La mediación como método alternativo para la resolución de conflictos en el Servicio Madrileño de Salud.